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Cuántas teclas conviene mirar según tu repertorio y tu espacio
La cantidad de teclas suele ser lo primero que salta en una ficha, pero rara vez es lo primero que debería decidir la compra. Antes de contar teclas, conviene responder dos preguntas: qué vas a tocar y dónde lo vas a poner.

Preguntale al docente
Depende del repertorio y del recorrido de estudio. Consultá al docente la extensión necesaria y si necesitás teclas de tamaño y respuesta determinados. Esa consulta vale más que cualquier lista de modelos: el docente conoce las piezas que vas a encarar y puede decirte si un registro corto te va a frenar en el mediano plazo.
El espacio manda
Un equipo compacto puede ser práctico para ciertos usos, pero limitar piezas que requieren mayor registro. Medí el lugar donde va a vivir el teclado: el ancho del mueble, la distancia a la pared y el sitio para el soporte. Revisá también comodidad, espacio para el soporte y posibilidad de mantener una postura adecuada al practicar. Un teclado que no entra cómodo se toca peor, por más teclas que tenga.
No elijas sólo por cantidad
La cantidad es un dato, no una garantía. Dos equipos con la misma extensión pueden diferir en respuesta, en cómo se sienten al tacto y en qué funciones traen. Leé cómo el fabricante declara cada característica y anotá cuáles te importan. Si el número de teclas es igual, el desempate está en el resto de la ficha.
Cómo cerrar la decisión
Hacé una lista con las piezas que querés tocar este año y marcá qué registro pide cada una. Sumá el espacio disponible y el soporte que pensás usar. Con esos dos datos, la cantidad de teclas deja de ser una incógnita y pasa a ser una consecuencia de tu plan. Si dudás, preguntá antes de comprar: es más barato que cambiar de equipo después.
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