Haya Paz en Pardo
Qué revisar de la funda al recibirla antes de usarla
La funda llegó y querés ponerla enseguida. Conviene frenar unos minutos y revisarla antes de lavarla o de sacarle la etiqueta. Ese control evita problemas después: si hay un defecto, todavía estás a tiempo de reclamar. Revisar no lleva más de cinco minutos y te ahorra dolores de cabeza.

Empezá por el envoltorio y el estado general
Abrí el paquete sobre una superficie limpia. Mirá si la funda viene doblada, con algún precinto o en una bolsa. Fijate si hay manchas, hilos sueltos o marcas de doblez muy marcadas. Algunas telas se arrugan en el envío; eso no es un defecto, pero una mancha o un corte sí.
Si la publicación prometía dos unidades y llegó una, ese es el primer dato a chequear. La publicación de la funda de almohada satén de Haya Paz no informa cuántas unidades incluye la compra, así que conviene confirmarlo con el vendedor antes de pagar. También revisá que el color coincida con lo que pediste. Las pantallas muestran los tonos distinto; si la diferencia es grande, sacá una foto con luz natural.
Medí la funda antes de lavarla
Apoyala plana y medí el ancho y el alto del borde cosido. Compará con la medida que declaraba la publicación y con tu almohada. Si la funda es más chica de lo que esperabas, probala en la almohada antes de lavarla: algunas telas ceden un poco con el uso, pero no hacen milagros.
Si la medida no coincide con lo publicado, no la laves. El lavado puede cambiar el estado y complicar un reclamo. Primero escribile al vendedor con la medida real y una foto de la cinta métrica sobre la funda.
Revisá costuras y cierre
Dale vuelta la funda y mirá las costuras por dentro. Buscá hilos flojos, saltos de puntada o esquinas mal cerradas. Después probá el cierre: abrí y cerrá varias veces, y fijate si engancha o si la solapa queda bien.
Si la funda tiene una terminación especial, como un borde con brillo, revisá que no esté despegado. Si recibiste una funda satén, mirala a contraluz para ver si hay zonas más finas o marcas. Recordá que satén es un tipo de ligamento, no una fibra: el brillo no te dice de qué material está hecha la funda.
Probala en la almohada
Poné la funda en la almohada y cerrá. Fijate si entra sin esfuerzo y si queda ajustada sin arrugas raras. Si la almohada queda comprimida o la funda se sale al moverla, no es la medida correcta. En ese caso, guardá el envoltorio y contactá al vendedor.
Sobre el lavado: seguí siempre las instrucciones de la etiqueta de la funda. Las etiquetas GINETEX se organizan en cinco familias de símbolos (lavado, blanqueo, secado, planchado y limpieza profesional) y cada símbolo indica si la prenda admite o no ese tratamiento. La etiqueta es la que manda: si no está o no se lee, preguntá al vendedor.
Qué hacer si encontrás un problema
Si hay un defecto, sacá fotos claras: una del problema, una de la etiqueta y una de la funda completa. Escribí un mensaje corto con lo que encontraste y adjuntá las imágenes. No laves la funda ni le saques las etiquetas hasta tener una respuesta.
Si todo está bien, lavala según indique la etiqueta antes del primer uso. Para cerrar, dejá la funda sobre la cama y revisá una vez más el cierre y las costuras con la almohada adentro.
Productos mencionados y fichas de referencia
Consultá las medidas, variantes, cuidados y condiciones de compra en la ficha actual de cada producto.