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Preparar la biblioteca de música antes de elegir un reproductor
Antes de mirar modelos, conviene mirar lo que ya tenés. Tu biblioteca define qué necesita el equipo. No es lo mismo una colección de archivos sueltos que una organizada por una aplicación. Si arrancás por el catálogo y no por el aparato, comparás con datos propios y no con intuiciones.

Tomá nota del tamaño real
El perfil de esta categoría sugiere revisar cuánto espacio ocupa tu biblioteca actual. Esa referencia concreta vale más que cualquier estimación de canciones por gigabyte. Anotá cuántos archivos tenés y cuánto pesan en total. Hacelo con la carpeta completa, no con una muestra, porque los promedios engañan cuando mezclás discos enteros con temas sueltos. Si tenés pensado sumar material más adelante, dejá ese margen anotado aparte. Diferenciá capacidad total y espacio disponible: son dos números distintos y el segundo es el que te va a limitar en la práctica.
Formatos y extensiones
Confirmá en la ficha o el manual los formatos y códecs que admite el equipo. La extensión del archivo no describe todo lo necesario para reproducirlo. Si tenés archivos en varios formatos, hacé una lista por tipo antes de comparar equipos. Un mismo tipo de archivo puede haberse guardado con parámetros distintos y no todos se comportan igual en cualquier equipo. Si querés ver video, verificá esa función y sus requisitos: el nombre MP4 no garantiza reproducción de cualquier contenido.
Orden de carpetas
Revisá cómo están organizados tus archivos. Algunos equipos admiten cierta estructura de carpetas y otros dependen de software específico. Saber esto de antemano evita sorpresas cuando llegue el momento de transferir. Un escenario típico: tenés todo por artista y álbum, pero el equipo muestra por etiquetas y ves otra cosa. Otro: arrastrás carpetas y el orden se rompe. Anotá qué método indicado usa el equipo y probá con unas pocas pistas compatibles antes de cargar toda la colección.
Copia de respaldo
Conservá una copia de tu música en otro lugar antes de mover nada. Si la transferencia requiere un método particular, tené presente que no toda biblioteca de una aplicación se puede copiar como archivos reproducibles. Pueden existir condiciones del servicio. Expulsá o desconectá el dispositivo según las instrucciones.
Con esa foto de tu biblioteca podés comparar equipos por memoria disponible, formatos admitidos y método de carga, en lugar de elegir por intuición.
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