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Puertas corredizas o de abrir: cómo comparar el acceso al placard
La elección entre puertas corredizas y de abrir en un placard suele decidirse por el espacio disponible, pero el acceso al interior cambia la experiencia de uso diaria. Las dos opciones pueden tener el mismo ancho exterior y una capacidad útil distinta.

Qué preguntar en cada caso
Para corredizas, preguntá cuántas hojas tiene, cuánto se superponen y qué ancho libre queda cuando está abierto. Una corrediza de dos hojas deja accesible solo una parte por vez. Si el diseño tiene guías inferiores o superiores, eso afecta el armado y la limpieza. Preguntá si las guías requieren rieles embutidos o van sobre el piso.
Para puertas de abrir, el dato clave es el giro. Medí cuánto sobresale la hoja abierta hacia el ambiente. Si hay dos hojas, cada una barre un arco. Ese recorrido puede chocar con la cama, una mesa de luz o el paso. Revisá bisagras y sentido de apertura: no todas las hojas abren para el mismo lado.
El acceso no es solo el frente
En un placard, la capacidad útil depende de cómo llegás al fondo. Con puertas de abrir, el acceso suele ser más directo a toda la profundidad. Con corredizas, la hoja que queda delante puede tapar parte del contenido. Eso no invalida la opción, pero cambia cómo organizás el interior. Lo que usás todos los días conviene ubicarlo en el sector que queda libre con la puerta abierta.
Si el placard es profundo, revisá si el interior tiene divisiones o estantes que obliguen a correr cosas para alcanzar el fondo. La profundidad útil no es lo mismo que la profundidad exterior. Pedí ambas medidas antes de decidir.
Combinaciones posibles
Algunos placares combinan corredizas para el cuerpo principal y cajones de apertura directa. Esa mezcla puede resolver el acceso diario de ropa doblada sin sumar giro de hojas. Preguntá qué tipo de cajón tiene: extraíble completo o parcial. Un cajón que no sale del todo obliga a meter la mano para alcanzar el fondo.
Si el dormitorio es chico, una corrediza libera el paso pero puede complicar el acceso al fondo. Si hay espacio, una de abrir suele ser más simple de usar. La decisión depende de cuánto lugar queda frente al mueble y de qué guardás en cada sector.
Verificaciones antes de decidir
Llevá las medidas del hueco y del recorrido libre. Preguntá por el ancho útil de cada cuerpo y la altura de barrales. Confirmá si el placard se entrega armado o requiere montaje, y si las guías o bisagras necesitan ajuste posterior. Guardá el instructivo para consultar repuestos y ajustes.
Preguntá también por la carga de cada cajón y por la compatibilidad de accesorios internos. No elijas por la apariencia de la foto: la comparación se hace sobre medidas útiles, tipo de apertura y recorrido real. Si el vendedor no tiene el dato del ancho libre con la puerta abierta, pedilo antes de cerrar la compra.
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