Pardo te ayuda
Cómo cuidar el sommier en el uso diario
El sommier no requiere cuidados complicados, pero sí rutinas simples que prolongan su estado y permiten detectar problemas antes de que se agranden. La mayoría de los inconvenientes aparece por falta de ventilación, sobrecarga o movimientos que se ignoran.

Ventilá el colchón y la base
Retirá la ropa de cama con regularidad y dejá que el colchón y la superficie de apoyo ventilen. La circulación de aire reduce la acumulación de humedad, especialmente en ambientes cerrados o en temporadas húmedas. Si el modelo tiene cajones, abrilo también para que circule el aire.
No cubras la base con plásticos ni la apoyes sobre superficies que impidan la ventilación.
Limpiá según el material
Consultá en la ficha qué productos admite el tapizado o la superficie. En general, aspirar o pasar un paño apenas húmedo alcanza para el polvo. Evitá productos agresivos que puedan dañar telas o estructuras.
Si hay derrames, secá rápido y consultá el procedimiento recomendado para ese material.
Revisá uniones y estabilidad
Cada cierto tiempo, verificá que las patas, uniones y travesaños estén firmes. Si aparece movimiento, ruido o desnivel, revisá antes de seguir usando el conjunto. No compenses la inestabilidad con cuñas, cartones o apoyos improvisados: esos parches pueden agravar el problema.
Si la base es dividida, revisá que la unión entre partes se mantenga correcta.
Cuidá la carga
No apoyes sobre el sommier pesos que superen lo previsto, ni uses los cajones como estructura. Para mover el mueble, pedí ayuda y evitá arrastrarlo, porque eso fuerza las patas y las uniones.
Revisá después de mudanzas o cambios
Cada vez que movés el sommier de lugar, revisá estabilidad y nivelación. Un piso desparejo o una pata mal colocada genera movimientos que con el tiempo afectan la estructura.
Guardá la documentación
Conservá instrucciones, garantía y datos del modelo. Si necesitás repuestos o servicio, esa documentación acelera el trámite y permite identificar exactamente qué producto tenés.
Detectá cuándo consultar
Si aparecen ruidos persistentes, piezas flojas o dificultad para usar los mecanismos, consultá con el fabricante o el vendedor antes de intervenir por tu cuenta. El mantenimiento diario no reemplaza la revisión profesional cuando algo no funciona como corresponde, y una consulta a tiempo con el modelo exacto suele evitar que un ajuste menor se convierta en un problema de estructura que obliga a reemplazar la base antes de lo previsto.