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Cómo medir el espacio antes de elegir una impresora o multifunción
Antes de comparar fichas, conviene saber cuánto espacio real hay donde va a estar el equipo. No es lo mismo un mueble cerrado que un escritorio compartido.

Medí el mueble con el equipo en funcionamiento
No alcanza con el ancho y el alto del producto cerrado. Una impresora o multifunción puede necesitar que la bandeja de salida quede extendida, que la tapa se levante o que el alimentador se abra. Medí esas posiciones antes de decidir.
Anotá también si hay una pared cerca, un cajón que se abre justo delante o un estante que limita la altura. Si el equipo comparte el escritorio con un monitor, dejá el espacio de ambos.
Verificá las salidas de papel y las bandejas
Las bandejas de entrada y la salida ocupan lugar cuando están en uso. Revisá en la ficha cuántas bandejas trae el modelo y cómo se despliegan. Si el espacio es justo, conviene saber si alguna se puede plegar.
Si imprimís seguido, pensá dónde va a caer el papel y si vas a poder retirarlo sin mover el equipo. Un mueble muy ajustado puede obligarte a reacomodar todo cada vez.
Revisá el acceso para los insumos
El reemplazo de cartuchos, botellas o tóner necesita acceso. No alcanza con que el equipo entre: tiene que quedar libre la zona por donde se abren las tapas y se sacan los consumibles.
Confirmá en la ficha cómo se cambia cada insumo del modelo exacto. Si el equipo queda contra una pared o debajo de un estante, esa tarea se complica.
Anotá las conexiones disponibles en el lugar
Contá los tomacorrientes y los cables que ya ocupan ese espacio. Si el equipo se conecta por red, revisá si hay un punto disponible. Si se usa desde varios dispositivos, pensá dónde queda el router.
Medir antes evita comprar un equipo que después no entra o que obliga a rearmar el escritorio. Con las medidas a mano, la comparación entre modelos se vuelve más concreta.
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