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Antes de reutilizar la memoria de tu cámara: cómo ordenar la copia del material
La memoria se llena y vuelve la pregunta de siempre: borrar o guardar. El perfil de esta categoría lo dice en una línea que conviene subrayar: guardá una copia del material antes de reutilizar o formatear la memoria. Ese paso es parte de la organización de la grabación, no un trámite final que se resuelve apurado.

Por qué la copia va primero
Formatear es un punto sin retorno para lo que está en la tarjeta. El orden no se negocia: primero la copia, después el formateo. Antes de salir a grabar, definí dónde va esa copia y con qué destino contás. Si la jornada incluye varias tarjetas, anotá cuál usaste en cada bloque para no mezclar el material al volver. Preguntate qué pasa si la cámara se queda sin espacio a mitad de una entrevista: si tenés la rutina armada, cambiás de tarjeta sin borrar nada.
Capacidad, formato y velocidad
Además de capacidad, necesitás el formato y la velocidad que exige la cámara para el modo de grabación elegido. La velocidad máxima de lectura anunciada no sustituye el requisito de escritura sostenida. Seguí la documentación del equipo y elegí una tarjeta compatible. Esta verificación se hace antes de filmar, no cuando la cámara te avisa que no puede grabar. Si dudás entre dos tarjetas, revisá primero qué pide tu modo de grabación y después compará.
Rutina de descarga paso a paso
Al volver de grabar, copiá el material y verificá que los archivos abren antes de formatear. No alcanza con que la copia haya terminado: abrilo y comprobá que se reproduce. Si son varios bloques, nombrá las carpetas con fecha y lugar. Recién después de esa comprobación la tarjeta vuelve a estar disponible. Si el proyecto lo requiere, guardá el respaldo en un segundo destino. Preguntate qué harías si esa copia falla: tener dos destinos es parte de la misma lógica.
Cuántas tarjetas llevar
Pensá en la duración de tu jornada y en cuántas tarjetas necesitás para cubrirla sin borrar en el medio. Una entrevista larga no se comporta igual que una jornada de tomas cortas, y la cuenta cambia. Llevá una tarjeta extra aunque el cálculo dé justo. Si grabás con más de una persona, definí quién se ocupa de la descarga para que no quede librada a la memoria de nadie. Y si el viaje es largo, preguntate si vas a poder copiar en el camino o si conviene volver con todo el material en las tarjetas.
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